Adicciones en Cuarentena



Es claro que desde que comenzó todo este período de alerta sanitaria por el COVID19 estamos viviendo cambios importantes en nuestra cotidianidad. En sí cualquier cambio que realicemos en la vida requiere de energía y de un grado de estrés que puede ser enfrentado de distintas maneras. No obstante, lo que estamos experimentando hoy no es un pequeño cambio, pues ha significado un gran desgaste de energía y estrés para tolerar la incertidumbre, la serie de restricciones a la libertad personal, adaptarse a la convivencia con otros o al aislamiento, aprender cosas nuevas relacionadas con la tecnología, extrañar a los seres queridos, cesantía en algunos casos, en fin. Ha sido un sinnúmero de situaciones que no siempre estamos en condiciones de tolerar.

Es en esos momentos cuando buscamos hacer algo con nuestras emociones, que ojalá nos relaje rápidamente, nos permita dormir mejor o bien cambie nuestro estado de ánimo a uno más alegre. Y la tentación de consumir alcohol, marihuana, fármacos o cualquier otra droga, puede ser algo que aparezca frecuentemente en nuestra mente hasta convencernos de que es la mejor solución..

Todos(as) sabemos que el consumo de sustancias como estas, pueden llegar a generar importantes daños: en el cerebro, en el cuerpo, en la vida personal, en las relaciones familiares, en el trabajo, en la propia economía, entre muchas otras cosas. Y que puede llegar a un punto en que todo se salga de control, cambiar las prioridades, confundir qué es lo mejor para uno mismo o cuáles deberían ser las decisiones que debo tomar.

El problema es la creencia de que en realidad no es para tanto y que es algo que se puede manejar solo con la voluntad, pues cuando comenzamos a aumentar la frecuencia de consumo, estamos alterando el funcionamiento del cuerpo y del cerebro. De esta manera, la capacidad que tenemos para evaluar con sentido común y criterio la situación que vivimos también se altera y se crea una relación distorsionada y automática de "consumo de sustancia = bienestar".

Cuando se instala esta creencia en nuestro cuerpo y, por lo tanto, se genera la adicción, es muy difícil primero asumir que es un problema y asimismo solucionarlo rápidamente. Esto porque se transforma en una enfermedad de salud mental que, como otras, requiere de un proceso y de ayuda profesional especializada.

Entonces, antes de decidir utilizar el consumo de sustancias psicoactivas para obtener alguna sensación de bienestar, primero te invito a aceptar con cariño y comprensión hacia ti mismo(a) el hecho de que no siempre tienes que estar bien, porque también tienes derecho a sentirte desanimado(a), cansado(a), tenso(a), irritado(a) o ansios(a), ya que la situación es incómoda de una u otra forma. Luego, recién puedes pensar qué hacer con aquello que sientes, prestarle atención, escuchar lo que necesita tu cuerpo y hacer una lista de todas las otras posibles opciones saludables que pueden aliviar tu malestar (ej; descansar, bailar, ejercicio, cantar, cocinar, sobretodo conversar con alguien de confianza acerca de lo que estás sintiendo pues esto es fundamental para sobrellevar y descomprimir tensiones).

Ahora, si ya sientes que estás atrapado(a) en el consumo de alguna droga y/o de alcohol no dudes en pedir ayuda, pues aún estarás a tiempo de recuperarte y aprender otras maneras de enfrentar los acontecimientos de la vida.