Cuarentena en Familia



Sugerencias para la familia

En estos momentos de confinamiento hay varias situaciones o condiciones del entorno que aumentan nuestro malestar. Son muchas las tareas que hay que realizar y no contamos con espacio suficiente para desenvolvernos. Nos cuesta “hacer consciente” aquello que nos pasa y poder así gestionar nuestras emociones adecuadamente. En tiempos de Pandemia, como bien dice el reconocido terapeuta Giorgio Nardone, la paciencia es una necesidad. Generalmente estamos acostumbrados a soluciones rápidas y no tenemos una para el Covid-19 por el momento. Cumplir con el rol de padres, de pareja y el laboral al mismo tiempo, en el mismo espacio y con casi la misma intensidad, no es fácil y tendremos que aprender a ser moderados al responder y actuar. Por esto he decidido compartir algunas sugerencias que se brindan a los padres y contextualizarlas con la situación que estamos viviendo.

Por ejemplo, se ha detectado actualmente un mayor número de casos con trastornos del sueño. Para que la calidad sueño no se vea afectada es recomendable no hablar permanentemente de las consecuencias que provoca el Coronavirus, y poder establecer algún momento del día específico en el cual conversar de ello. Así, las inquietudes tienen menor dimensión en nuestra vida y la sensación de impotencia, ansiedad, angustia o malestar en general disminuyen. Hablar, aunque les cause extrañeza, no siempre ayuda a que desaparezca el problema o nos calme, muchas veces funciona como fertilizante para las plantas.

Respecto a los niños, que no escuchen estas charlas, les ayudará a conciliar el sueño por las noches porque les estamos protegiendo de nuestros cambios emocionales y de ánimo. Favorecer lecturas o actividades que nos ayuden a desconectarnos de lo que nos agobia, mejorará nuestra cotidianidad y nos permitirá descansar mejor. La incertidumbre seguirá estando, pero podremos desempeñarnos de una mejor manera dentro de nuestras posibilidades.

Deberemos ser cuidadosos con las palabras que repetimos en casa (por ejemplo: muerte, ancianos, enfermos, economía, trabajo, vacuna) porque algunos niños están comenzando a entender algo de la muerte y otros entienden un poco más. Ellos, ante la falta de clara información y porque no son capaces de entender la complejidad de ésta, irán reteniendo y asociando palabras como: viejitos = abuelos, lo que les puede generar o aumentar ansiedad e irritabilidad. En el caso de que algún miembro de la familia se sienta mal o con alguna sintomatología sospechosa, verificar que los menores no escuchen. Recuerden que ellos están en estado de alerta, saben que las personas se están enfermando y en su imaginario puede quedar la preocupación que le pase algo malo a un ser querido.

Hoy las pantallas son un recurso importante para trabajar en casa, e intentaremos que éstas no sean solo distracción para los niños. Seguramente las horas en que estén expuestos sean mayores a las recomendadas, siendo aconsejable fraccionarlas en dos momentos del día en que necesitemos mayor concentración o tranquilidad, y así los pequeños no estén con una estimulación elevada durante largos períodos. Recordemos que los contenidos y el formato no tienen nada que ver con la simplicidad de los dibujos que veíamos en nuestra infancia. Buscaremos contenidos que estimulen su aprendizaje o enseñen a reconocer sus emociones y gestionarlas, por ejemplo: Dora la Exploradora, Blaze and the Monster Machines, Kid e Cats, Daniel el tigre, videos para aprender números o letras, idioma, música, etc. y no facilitar contenidos violentos. Cada familia verá su situación actual (número de horas acorde con las edades) e intentar ocupar las horas restantes con otras actividades como las educativas (Jardín Infantil o Colegio) o juegos que tienen en casa.

Por otro lado, es necesario estar pendientes de la limpieza e higiene. Los niños requieren que los supervisemos, pero siempre desde un lugar de confianza y tranquilidad para que la normalidad y libertad que tenían anteriormente en el juego no se vea interrumpida por miedos o inseguridades que luego interfieran en su crecimiento. Como padres es necesario contar con el apoyo del otro, saber pedir ayuda cuando nos sintamos sobrecargados. Si no contamos con ella, verificar qué cosas son imprescindibles en el aseo e higiene y cuáles podemos dejar de hacer por el momento. Estas sugerencias nos ayudarán a mantener un tono de voz y reacción adecuado cuando el niño realice algo desacertado (por ejemplo: cuando ensucie o no se lave las manos como nos gustaría). Es bueno pedirles disculpas si no lo logramos, siempre un beso o abrazo calma.

Hay momentos en que todo lo que hacen nuestros hijos nos molesta y damos como respuestas, sin darnos cuenta, repetidos no: “no hagas eso”, “no moleste”, “no ese ruido”, “no te mojes o ensucies”, “no me dejas tranquila/o”. Recordemos que ellos cambiaron sus rutinas igual que nosotros las nuestras, ver a papá y mamá en momentos que antes no estaban es extraño y desconocido.

Ayudémosles, por ejemplo: pidiéndoles acciones concretas “no te subas ahí porque…” en vez de decirles algo tan general como “pórtate bien”, “reflexiona”; son pequeños para llevar a cabo consignas tan generales y abstractas. Ser específicos y darles espacio a que se desenvuelvan porque podemos generar el efecto contrario: reacciones de enojo e ira que son resultado de la frustración y rechazo que sienten cuando todo lo que hacen molesta a sus padres.

… “Recordemos que los pequeños buscan la contención y la seguridad en las figuras de cuidado. Intentemos no aumentar su desconcierto o hacerlos sentir mal cuando algo se sale de control” …

Como vemos, generar y promover la paciencia, nos permitirá reconocer aquellas cosas que les dan sentido a nuestros hijos, conectar con cada uno de los miembros de la familia, escuchar, calmar, pedir ayuda y brindarla cuando sea posible. Durante estos meses tal vez no podremos apostar a tener “garantías”, pero si podremos proteger nuestro núcleo familiar. Es difícil, tendremos que ser cuidadosos con lo que decimos o dejamos de decir, lo que hacemos o dejamos de hacer, será necesario igualmente abrir espacios de diálogo en momentos oportunos. En definitiva apostemos por pequeños cambios en nuestra vida cotidiana y así, luego de tanto estrés y esfuerzo, al terminar este período de incertidumbre, estaremos seguros que intentamos dar lo mejor de nosotros convirtiéndonos en UNA FAMILIA DE SUPER HEROES!!